Buena nueva 12 de 40

Duodécima buena nueva

Isaías 42:1-2

En el libro de Isaías (42:1-4), el Señor dice:

“1. He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.

2. No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles.

3. No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia.

4. No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su ley”.

Isaías 42:1-2 — según la cita del autor
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Ley y justiciaVictoria y multitudesCedarSelaArabiaLa MecaIsmaelAbrahamMoisésJesús (al-Masīḥ)IsaacJacobCedar (tribu)Hijos de Israel

Este versículo se refiere a una figura profética escogida y favorecida por Dios Todopoderoso. Si lo aplicamos al Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, encontramos lo siguiente:

Su declaración al comienzo de la buena nueva, “mi siervo”. Es oportuno mencionar aquí que Dios no describió a ningún profeta como siervo Suyo, excepto al Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz.

Además, Dios describe al Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, como Su siervo en muchos versículos del Sagrado Corán, tales como (traducción del significado): «Si dudan de lo que le he revelado a Mi siervo, produzcan un capítulo similar a los del Corán, y recurran para ello a quienes toman por socorredores en lugar de Dios, si es verdad lo que afirman» (Corán: 2:23)

También en Su dicho (traducción del significado): «Glorificado sea Quien transportó a Su siervo durante la noche, desde la mezquita sagrada a la mezquita lejana cuyos alrededores bendije, para mostrarle algunos de Mis signos. Él todo lo oye, todo lo ve» (Corán17:1)

El Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, también se describió a sí mismo como siervo de Dios, diciendo: “No soy más que un siervo, así que digan: el siervo de Dios y Su Mensajero”.

En cuanto a su declaración: “He aquí mi siervo, yo le sostendré”, el significado de “sostendré” es que lo asisto y lo ayudo. Esto ocurrió, pues la historia confirma que Dios lo apoyó durante su vida en la transmisión del Mensaje del Islam y también le concedió la victoria sobre sus enemigos. Así, su religión se extendió de este a oeste en un tiempo extraordinariamente corto, por medio de él y de los califas que le sucedieron.

En cuanto a su declaración, “mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento”, esto indica que Dios eligió a Muhammad de entre los descendientes de Ismael, hijo de Abraham, la paz sea con ambos. El Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, dijo acerca de sí mismo: “Dios escogió a Kinānah de entre los descendientes de Ismael, y escogió a los Quraysh de entre Kinānah, escogió a los Banu Hāshim de entre los Quraysh, y me escogió a mí de entre los Banu Hāshim”.

En cuanto a su afirmación: “en quien mi alma tiene contentamiento”, significa que lo amo profundamente. Y es sabido que Dios ama a todos Sus profetas, pero ama a los mensajeros de gran firmeza más que a los demás. Estos son Noé, Abraham, Moisés, Jesús y Muhammad. Además, Dios ama a Abraham y a Muhammad más que a los demás, y ama a Muhammad más que a Abraham. Él es el último profeta que Dios envió a toda la humanidad, y con quien selló Sus Mensajes. La paz y las bendiciones sean con todos ellos.

La expresión “he puesto sobre él mi Espíritu” se refiere al descenso del Espíritu Santo que es Gabriel, el más grande de los ángeles, sobre el Profeta Muhammad para transmitirle la revelación que es el Sagrado Corán. Dios, Glorificado y Exaltado sea, dice (traducción del significado): «Descendió con él el Espíritu Leal [el ángel Gabriel], y lo grabó en tu corazón [¡Oh, Muhammad!] para que seas uno de los que advierten [a su pueblo]. Es una revelación en lengua árabe pura» (Corán 26:193-195).

Dios, Exaltado sea, dice (traducción del significado): «Diles: “Es el Espíritu Santo [el ángel Gabriel] quien lo ha descendido [proveniente] de tu Señor con la Verdad, para afirmar a los creyentes en su fe» (Corán 16:102).

Esta frase “he puesto sobre él mi Espíritu” también significa Su apoyo con fuerza y poder para cumplir Su voluntad de difundir Su religión. Esto, en efecto, ha sucedido, especialmente en la actualidad, ya que el Islam se está extendiendo rápidamente por los cinco continentes después de la masificación de los medios de comunicación.

En cuanto a su dicho: “él traerá justicia a las naciones”, esta frase indica que este noble Profeta difundirá la verdad y la justicia a todas las naciones, es decir, a toda la humanidad. Su Mensaje no es específico de ningún pueblo en particular. Esto se aplica únicamente al Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, pues es el único profeta que Dios envió a toda la humanidad: árabes y no árabes, blancos y negros, los Hijos de Israel y otros, como dijo Dios Todopoderoso (traducción del significado): «No te envié [¡Oh, Muhammad!] sino como anunciador de buenas nuevas y amonestador para todos los seres humanos. Pero la mayoría de la gente lo ignora» (Corán 34:28).

Esto contrasta con Jesús, Moisés, Zacarías, Juan, Jacob e Isaac, a quienes Dios envió específicamente a los Hijos de Israel, no a todas las naciones de la Tierra. En el evangelio de Mateo (15:24), Jesús dijo: “No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel”.

Y en su declaración “él traerá justicia a las naciones”, hay una indicación de que la ley revelada (sharía) de este profeta es verdadera, y esa es, en efecto, la realidad. La ley traída por el Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, posee sesenta características distintivas que la diferencian de las leyes traídas por profetas anteriores. Por ello, pensadores occidentales imparciales describieron al Profeta Muhammad como justo y equitativo.

En cuanto a su declaración: “No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles”, estas son las características del Profeta, Dios le bendiga y le conceda paz. A ‘Aisha, la esposa del Profeta, Dios le bendiga y le conceda paz, se le preguntó acerca del carácter del Mensajero de Dios, Dios le bendiga y le conceda paz, y ella respondió: “No era obsceno ni grosero, no alzaba la voz en los mercados y no respondía al mal con otro mal; más bien, perdonaba y disculpaba”.

En cuanto a la expresión “por medio de la verdad traerá justicia”, el versículo habla del surgimiento y triunfo de la verdad, que es el Islam, y de que Dios establecerá Su ley en toda la Tierra, trayendo así la seguridad, la cual ya se ha producido, y nosotros vemos que la tasa de criminalidad en los países musulmanes es menor que en todos los demás países.

Su declaración al describir al Profeta anunciado: “No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia”. Esta declaración indica la firmeza del Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, en la defensa de la verdad y su fortaleza para hacerlo. Esto se cumplió, pues no murió hasta que el Islam se extendió por toda la Península Arábiga. Luego, los califas que le sucedieron lo difundieron por todo el mundo en un tiempo récord. Además, no vaciló en su llamado a su religión y libró numerosas guerras, manteniéndose firme a pesar de los desafíos y dificultades que enfrentó durante su profecía.

La expresión “y las costas esperarán su ley”. En este contexto, el término “costas” comprende las penínsulas arábiga e ibérica, la región de Mesopotamia, situada entre los ríos Éufrates y Tigris, la isla de Chipre y otras islas.

Para más información, vemos, según las estadísticas de la UNESCO (con sede en Estados Unidos), que el Islam es la religión más extendida, especialmente tras la proliferación de canales satelitales y redes sociales, hasta el punto de que el Islam ha entrado en prisiones, iglesias, templos y lugares donde está prohibido difundir el Islam, y en todos los sitios a los que pueden llegar estos medios.

La confirmación de que el profeta al que se refiere el versículo es el Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, aparece en el versículo que se encuentra dos versos después del versículo anterior, donde se dice:

“5. Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan”.

Dios, Glorificado y Exaltado sea, es el Creador de los cielos y Quien extendió la Tierra. En ella hizo surgir la vegetación y los demás seres que brotan de ella, y es Quien concede la vida y el espíritu a todos los habitantes de la Tierra. El propósito de esto es resaltar Su poder para cumplir Sus promesas, especialmente el envío de Su siervo, el Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, para revelar la verdad, como lo indican Sus palabras al comienzo del versículo: “Así dice Jehová Dios”. Esta introducción sugiere autoridad divina directa.

Nota: la confirmación de que el Profeta al que se refiere el versículo es, en efecto, el Profeta Muhammad se enfatiza aún más en el siguiente versículo, donde dice:

“6. Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones,

7. para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas”.

En cuanto a la expresión “Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano”, esto indica que Dios llamó a Su Profeta Muhammad a realizar obras de rectitud. La rectitud es la bondad, y no hay bien al que Él no lo haya guiado, ni mal alguno del que no lo haya prohibido. Entonces se puso de pie y llamó a la gente a la rectitud que Dios Todopoderoso le había enseñado.

Luego dijo, “y te sostendré por la mano; te guardaré”. Esto fue lo que realmente sucedió. Dios lo sostuvo de la mano, es decir, lo apoyó, lo ayudó y lo fortaleció. Luego lo guardó de las intrigas de sus enemigos y lo resguardó de ellos durante toda su vida. Dios no se llevó su alma hasta que transmitió el Mensaje. Dios, Exaltado sea, dijo al respecto (traducción del significado): «¡Oh, Mensajero! Comunica [completamente] lo que te ha sido revelado por tu Señor. Si no lo haces, no habrás hecho llegar Su Mensaje. Dios te protegerá de la gente [que intenta impedir que cumplas con tu misión]» (Corán 5:67)

En cuanto a Su dicho, “y te pondré por pacto al pueblo”, esto significa que Dios encomendó al Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, la tarea de sacar a la humanidad (el pueblo) de la oscuridad a la luz. Este sería su papel y deber.

Además, su descripción del Mensaje como un pacto indica que el pacto que Dios le encomendó constituye una promesa y una obligación cuyo cumplimiento le corresponde. Porque Dios es Misericordioso con Sus siervos; no dejó a la gente en el extravío, sino que les envió un Mensajero para sacarlos de las tinieblas a la luz. Quien le obedece entrará en el Paraíso, y quien le desobedece entrará en el Infierno.

La expresión “luz de las naciones”, también se aplica al Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, pues él sacó a la gente de la adoración de ídolos y la llevó a la adoración de Dios, Glorificado y Exaltado sea. Esta es la luz después de la cual no hay otra luz. Dios Todopoderoso dice (traducción del significado): «Él es Quien desciende a Su siervo signos evidentes para extraerlos de las tinieblas a la luz. Dios es con ustedes Compasivo, Misericordioso» (Corán 57:9).

Dios, Exaltado sea, también dice (traducción del significado): «¡Oh, Profeta! Te he enviado como testigo, albriciador, amonestador, para que invites [a creer en] Dios con Su anuencia; eres una antorcha luminosa» (33:45-46).

Así, todas estas buenas nuevas y descripciones, consideradas en conjunto, no se aplican sino a un solo profeta: el Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz. Él es quien completa la misión de los profetas que le precedieron, como Jesús, Moisés, Abraham y otros; la paz y las bendiciones sean con todos ellos.

En cuanto a su afirmación “para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas”, esto significa que Dios liberará a los prisioneros y a quienes están privados de la luz y la guía a través de este Profeta. Él es quien los guiará por el camino de la verdad, y a través de él, muchas personas que viven en la oscuridad del politeísmo y la idolatría serán conducidas a la luz de la adoración a Dios Único, al seguir la ley islámica que él trae. Esto, efectivamente, ha sucedido desde su misión hasta el día de hoy. Cada día, más personas se convierten a la religión de Muhammad (el Islam).

La expresión “presos” se refiere a las personas que viven en estado de cautiverio, alejadas de la verdad, como consecuencia de seguir la ignorancia, el politeísmo y la desviación del camino correcto, e imitando ciegamente la sociedad en la que viven, sin tener la oportunidad de leer sobre la religión del Islam ni de leer el Corán.

La expresión “a los que moran en tinieblas”, se refiere a la oscuridad de la ignorancia y la distancia de la luz de la verdad.

Nota:

A continuación de este versículo, viene su declaración:

“8. Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas”.

Su declaración, “ni mi alabanza a esculturas”, es un rechazo categórico a la idolatría y al culto de ídolos y estatuas talladas por humanos y luego veneradas. Esto concuerda con el Mensaje traído por el Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz. Él solía prohibir a su pueblo, de la tribu de Quraysh y otros, la idolatría, y cuando conquistó La Meca, destruyó 360 ídolos que rodeaban la Kaaba.

Por lo tanto, el versículo se aplica al Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, ya que su llamado [al Islam] se centraba en la destrucción de ídolos y en invitar a la gente a adorar solo a Dios.

Luego dijo, refiriéndose a la peregrinación (el Hajj), que es el quinto pilar del Islam:

“10. Cantad a Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis al mar, y cuanto hay en él, las costas y los moradores de ellas”.

Este cántico se refiere a la súplica: “Aquí estoy, oh Dios, aquí estoy. Aquí estoy, no tienes asociados, aquí estoy. En verdad, la alabanza, la gracia y el dominio Te pertenecen; no tienes asociados”, que los peregrinos recitan durante el Hajj, al venir desde los confines de la Tierra para rendir culto por tierra y por mar.

Luego concluyó la buena nueva mencionando a los habitantes de La Meca, y también la alegría de los habitantes de Sela –una montaña de Medina que aún se conoce hoy- y que todos cantarían con gozo ante la llegada del Profeta:

11. Alcen la voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar; canten los moradores de Sela, y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo.

12. Den gloria a Jehová, y anuncien sus loores en las costas.

Esta buena nueva habla de la alegría de los habitantes de La Meca y Medina ante la llegada del Profeta, Dios le bendiga y le conceda paz, su glorificación y adoración a Dios, y su frecuente recitación del Corán, que constituye, en realidad, un conjunto de cánticos de alabanza. Todo ello forma parte de la exaltación y glorificación de Dios, como se menciona en la buena nueva. Esto, en efecto, se cumplió, como relatan los relatos históricos, y continúa hasta el día de hoy.

En cuanto a la palabra “costas”, ya se ha hablado de ella.

Estas son varias buenas nuevas de la profecía de Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz.

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