Buena nueva 5 de 40

Quinta buena nueva

Deuteronomio 33:1-2

En Deuteronomio (33:1-2), se afirma que Moisés dijo: “Jehová vino de Sinaí, y de Seir les esclareció; resplandeció desde el monte de Parán, y vino de entre diez millares de santos, con la ley de fuego a su mano derecha”.

Deuteronomio 33:1-2 — según la cita del autor
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Esta buena nueva abarca las tres profecías: de Moisés, Jesús y Muhammad, que la paz y las bendiciones de Dios sean con todos ellos.

La venida de Dios desde el Sinaí es una referencia al monte donde Dios habló con Moisés, la paz sea con él, y le confirió la profecía.

Su resplandor desde Seír se refiere al lugar de la misión del profeta Jesús, la paz sea con él, y su proclamación del Evangelio. Seír es el nombre de las montañas en Palestina.

También se conoce como Seír, la tierra del profeta Abraham. De esa región surgió el Mesías Jesús, procedente de la aldea de Nazaret, razón por la cual sus seguidores fueron llamados nazarenos (cristianos). Sin embargo, su nacimiento tuvo lugar en Belén.

En cuanto a su afirmación, “resplandeció desde el monte de Parán”, se refiere a las montañas de La Meca, que brillaron con la luz de la profecía de Muhammad (el Sello de los profetas y mensajeros) y la revelación del Sagrado Corán en ellas.

Según el Antiguo y el Nuevo Testamento, el monte de Parán son las montañas de La Meca. La palabra “Parán” es una palabra hebrea arabizada; y es uno de los nombres de La Meca, la tierra donde vivió Ismael, como se menciona en el Génesis (21:20-21): “y habitó en el desierto, y fue tirador de arco. Y habitó en el desierto de Parán”.

Se sabe que el Corán fue revelado por primera vez al Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, en el monte Hirā, que es una de las montañas más famosas de La Meca. Dios le reveló las palabras: “Lee”.

Su afirmación: “Resplandeció desde el monte de Parán”, es un indicio del gran surgimiento del Islam y su guía para la humanidad, pues aquello que resplandece irradia luz, se propaga y atrae las miradas. Y es sabido que Dios hizo del Islam una religión para toda la humanidad, no para un grupo específico, por lo que resplandeció en el universo.

La expresión “y vino de entre diez millares de santos”, se refiere a la llegada de Muhammad desde Parán, acompañado de multitudes de santos, y se usa en la Biblia para referirse a un gran número de seguidores.

“Santos” se refiere a los piadosos, los puros, y son los compañeros de Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz. De ahí proviene la descripción de Gabriel como el Espíritu Santo.

Este texto contiene una clara buena nueva sobre los tres profetas: Moisés, Jesús y Muhammad, que la paz y las bendiciones sean con ellos.

En esta profecía hay una buena nueva sobre la aparición del Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, junto con miles de sus nobles y puros compañeros que difundirán la luz de la ley islámica, como indica la frase: “con la ley de fuego a su mano derecha”.

En esta buena nueva, “Dios, Glorificado sea, comparó la profecía de Moisés con el amanecer, la de Jesús con su resplandor y luz, y la del Sello de los profetas con la salida del sol y la aparición de su luz en el horizonte. Y todo sucedió tal como Él informó. Pues Dios Todopoderoso hizo que la profecía de Moisés rasgara la noche de la incredulidad, e hizo resplandecer el alba con la luz de su profecía. La luz y el resplandor aumentaron con la profecía de Jesús, y se perfeccionaron, se revelaron y llenaron la tierra con la profecía de Muhammad, que la paz y las bendiciones de Dios sean con ellos.

Cabe destacar que ningún profeta surgió de las montañas de Parán excepto Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz.

Es importante destacar que el Corán confirma esta buena nueva en las palabras de Dios, Exaltado sea (traducción del significado): «Juro por la higuera y el olivo, por el monte Sinaí, y por esta ciudad segura [La Meca]» (Corán 95: 1-3). Dios menciona estos lugares como los de donde surgieron estos tres profetas. Su dicho «juro por la higuera y el olivo» se refiere a su lugar de origen y a su tierra, que es la Tierra Santa donde apareció Jesús, la paz sea con él, Palestina.

Su dicho «por el monte Sinaí» se refiere a la montaña donde Dios habló con Moisés, la paz sea con él, y es el lugar donde comenzó su profecía.

Su dicho «y por esta ciudad segura» se refiere a La Meca, el punto de partida de la profecía de Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz.

Nota: Esta buena nueva coincide con la mencionada en el libro de Habacuc, (3:3):

“Dios vendrá de Temán, y el Santo desde el monte de Parán. Selah

Su gloria cubrió los cielos, y la tierra se llenó de su alabanza”.

La expresión “Temán”, se refiere a Tayma, un distrito de Medina, la ciudad a la que emigró el Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz. Se sabe que el Corán fue revelado en Medina, y antes de eso, en La Meca. Este es el significado de su expresión: “Dios vendrá de Temán”, significa vendrá Su revelación y Su palabra.

La expresión “y el Santo desde el Monte Parán”, se refiere a Muhammad, porque glorifica a Dios, es decir, lo alaba, lo recuerda con frecuencia y recita Sus versículos.

La expresión: “Y la tierra se llenó de su alabanza”, significa que no hay tierra más llena de alabanza que la tierra de Parán (La Meca), que la gente visita durante todo el año para realizar la peregrinación (el Hajj) y la Umrah, y los actos que los acompañan de glorificación, recuerdo de Dios, Exaltado sea, oración y sacrificios.

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