Buena nueva 1 de 40

Primera buena nueva

Hageo 2:6-9

En el libro del profeta Hageo (2:6–9):

El profeta Hageo dijo: “Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos. La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos”.

Hageo 2:6-9 — según la cita del autor
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Mensaje universalLa Casa y la peregrinaciónPazAlabanzaLa MecaJerusalénBabiloniaMoisésJesús (al-Masīḥ)IsaacJacobHijos de Israel

La expresión “Jehová de los ejércitos” se refiere a Dios como el Comandante Supremo de los ejércitos celestiales.

La expresión “Haré temblar” es una expresión del poder y la capacidad de Dios para producir grandes cambios en el universo. El “temblor” proviene de la idea de un terremoto que trastorna el equilibrio de la vida; y aquí se hace referencia al gran cambio provocado por la profecía de Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, que, con su llegada, transformó a las personas, llevándolas del politeísmo y la idolatría al monoteísmo y a la adoración del Dios Único.

La expresión “los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca” simboliza el universo entero.

La expresión “todas las naciones” significa todos los pueblos.

La expresión “el deseado de todas las naciones” indica una persona de gran valor y amada por las naciones. No ha existido sobre esta tierra profeta ni mensajero más grande que Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz, porque todo aquel que ha conocido su vida a lo largo de la historia y ha comprendido la verdad de su religión –si posee entendimiento y razón- llegará a amarlo, seguirá su religión y no se apartará de ella, sea judío, cristiano o pagano.

La expresión “todas las naciones” indica que su mensaje es universal, para toda la humanidad, como Dios le dijo en el Corán (traducción del significado): «No te envié [¡Oh, Muhammad!] sino como anunciador de buenas nuevas y amonestador para todos los seres humanos» (Corán 34:28).

Esto contrasta con Jesús, Moisés, Zacarías, Juan, Jacob e Isaac, a quienes Dios envió específicamente para los Hijos de Israel, no a todas las naciones de la tierra. Como está escrito en el evangelio de Mateo (15:24), Jesús dijo: “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel”.

Cualquiera que observe la situación de la gente en todo el mundo encontrará dos cosas: primero, que el Islam está muy extendido por todos los rincones del planeta; y segundo, que el Islam es la religión de más rápido crecimiento, especialmente después de la masificación de los medios de comunicación y las redes sociales.

Su dicho: “Y llenaré de gloria esta casa”, hace referencia a la liberación de Jerusalén; pues “la casa” aquí se refiere a Jerusalén. Esto ocurrió durante la época del califa Umar ibn al-Khattab, que Dios esté complacido con él, después de la muerte del Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz.

Su dicho: “La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera”; aquí se habla de dos casas: la primera es Jerusalén, y la segunda es la Kaaba en La Meca. La gloria y el estatus de la Kaaba llegaron efectivamente a ser mayores que los de Jerusalén, y la gente peregrinaba hacia ella desde antes de la misión profética y desde la aparición del Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz. Además, se convirtió en un símbolo de la religión del Islam y de su Profeta Muhammad, Dios le bendiga y le conceda paz.

La expresión “y daré paz en este lugar”. Esto se refiere al pacto de seguridad que prevalecía en Jerusalén, que Umar ibn al-Khattab otorgó a sus habitantes tras su conquista. Así pues, la profecía trata sobre la concesión de la paz, y se ha cumplido.

En resumen, la interpretación de este versículo es el anuncio de la llegada de un acontecimiento grandioso y de un gran cambio en el mundo, y que este acontecimiento está relacionado con la venida del “Deseado de todas las naciones”.

Esta profecía del Antiguo Testamento habla de Muhammad, porque él es el único mensajero para todas las naciones. El profeta Hageo la pronunció como un mensaje de Dios a los Hijos de Israel, para tranquilizarlos tras su regreso del cautiverio babilónico a Jerusalén. Les dijo: “No teman, porque así dice Jehová de los Ejércitos, que es Dios, Haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca, y enviaré al Deseado de todas las naciones. Llenaré de gloria esta casa –Jerusalén-, y el honor volverá a ella, alcanzando una gloria y una grandeza mayores que la gloria anterior; esto ocurrirá después de que se establezca la paz”. Y, efectivamente, así sucedió, ya que personas procedentes de diversas regiones del mundo comenzaron a acudir ahí para realizar sus oraciones.

Cabe señalar que esta profecía no se refiere al Mesías [Cristo], porque el Mesías es un mensajero solo para los Hijos de Israel, no para todas las naciones, como se predijo en esta profecía y buena nueva.

Para mayor información, es preciso indicar que esta buena nueva está relacionada con la profecía mencionada en el libro de Isaías, cuyo análisis se presentará al abordar la buena nueva número 22 (Isaías 60:22).

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